Dentro de toda cocina, existen factores que contribuyen a la proliferación de microorganismos potencialmente peligrosos en los alimentos. Si podemos contrarrestar o prevenir estos factores, ¡podremos ganar la batalla!

Alimentos

Muchos microorganismos crecen en los alimentos ricos en proteínas (aves, pescados, lácteos, huevos, etc.) y carbohidratos (arroz cocido, pasta y otros). Este tipo de alimentos tiene una alta probabilidad de contaminarse, lo que puede producir una variedad de enfermedades.

¿Qué hacer?: Presta atención a los tipos de alimentos antes y después de su preparación.

Acidez

Los alimentos con baja acidez, como las aves, lácteos y huevos, son considerados potencialmente peligrosos.

¿Qué hacer?: Prepáralos a altas temperaturas. Revisa con cuidado las fechas de expiración. Mantente atento a cualquier abolladura, protuberancia, fugas u óxido en los alimentos enlatados de baja acidez, como carnes y frijoles horneados.

Temperatura

Los microorganismos crecen con mayor velocidad en la llamada Zona de Peligro de Temperatura de Alimentos (ZPTA), que va desde los 5°C hasta los 56°C. La temperatura ambiente se ubica dentro de este rango.

¿Qué hacer?: Nunca hay que dejar alimentos a temperatura ambiente por mucho tiempo. Todo debe estar almacenado a la temperatura adecuada.

Tiempo

Los microorganismos liberan toxinas aproximadamente 4 horas después de su aparición. Estas toxinas hacen que los alimentos no sean aptos para consumo.

¿Qué hacer?: Evita mantener la comida en la Zona de Peligro por más de 4 horas. Cualquier alimento que haya estado en este rango por ese tiempo debe ser desechado.

Oxígeno

Los microorganismos requieren oxígeno para desarrollarse

¿Qué hacer?: Los alimentos deben estar cubiertos en todo momento.

Humedad

Se sabe que los microorganismos crecen con mayor velocidad en alimentos con un elevado contenido de agua, como aves frescas, carnes, pescados y huevos crudos.

¿Qué hacer?: Estos alimentos deben almacenarse bajo temperaturas adecuadas para reducir su nivel de humedad.

Conocer a nuestros enemigos y lo que podemos hacer para prevenir su crecimiento es el primer paso para mantener a los comensales seguros. Haz click aquí para descubrir más consejos y trucos con los que mejorar los niveles de higiene de los alimentos en tu cocina.